viernes, 25 de mayo de 2007

“La Raíz Psicoanalítica de la Celotipia en una relación”










Universidad de Cuautitlán Izcalli


Reyes Esperilla Sandra Nelly



Suberza Amaya Tania








“La Raíz Psicoanalítica de
La Celotipia en una relación”


INTRODUCCIÓN

Lo consideramos un tema interesante por que hoy en día s ha observado que personas de aproximadamente 30 años en adelante han sufrido una separación, buscando iniciar una relación, y como se comienzan a generar los celos en esta ultima, especificando sistemáticamente cómo se va a desarrollando.

Hemos observado en nuestra vida cotidiana ya no existen relaciones duraderas, sino por el contrario, cada vez surgen rompimientos, infidelidades, entre otros factores, que solo llevan a una persona a buscar quien los escuche, comprenda, los entienda, y que tengan el tiempo suficiente para ellos, iniciando una relación.

Pero eso mismo se especificará a grandes rasgos las características de la celotipia y se definirá partiendo desde el psicoanálisis Vs medico.

Nos gustaría saber como operan los rasgos celotípicos y si se pueden modificar en base a una relación.

La vida entre esas personas llega a un punto insoportable tanto así que: o terminarán la relación, o bien han de someterse a terapia para poder hacer frente al problema. Si la víctima de los celos cede a las exigencias del celoso, la situación empeora, pues las obsesiones de este son inagotables, se presentan una tras otra, y cada vez será más intransigente en sus exigencias.

Dentro de los antecedentes sobre este estudio, se encuentra escasa la información, ya que la mayoría de estos estudios son observacionales y poca gente los registra. Se encuentran gran número de testimonios sobre personas celopáticas que expresan y manifiestan su forma de vida y problemáticas con respecto a esto.

Por el tipo de estudio (exploratorio y descriptivo), existen pocos aportes psicoanalíticos en relación a la celotipia.
Por ello, el propósito de nuestra investigación, es generar estudios teóricos y descriptivos, que puedan aportar apoyo teórico con respecto al psicoanálisis, y como se vincula en el hecho de presentar conductas celotípicas.

*El método a utilizar será el exploratorio, ya que en psicoanálisis es difícil establecer parámetros cuantitativos acerca de un estudio, por lo que nos limitaremos a solo observar, describir y predecir ciertas conductas en relación a la celotipia por patrones repetitivos.

Los celos, un sentimiento tan natural como el amor, a veces invaden a un individuo de tal manera que producen catástrofes insoportables: esos celos pueden llegar a destruir el amor o a sus protagonistas. Sigmund Freud plantea en un estudio escrito en 1922, que hay tres niveles de celos.

Sobre los celos normales poco se puede decir, se componen esencialmente de la tristeza y el dolor por el objeto que se cree perdido. Existe una actitud emotiva caracterizada por la envidia dirigida hacia otro individuo, siendo causa especifica de esta emoción, la relación intima de ese individuo con un tercero.

Los celos de segundo grado nacen, tanto en el hombre como en la mujer, son celos proyectados de las propias infidelidades del sujeto o del impulso de cometerlas: relegado por la represión. Los celos de tercer grado son los "propiamente delirantes", requieren de un tratamiento terapéutico.

Este tipo de celos son denominados Celotipia que es una pasión obsesionante de los celos: es una forma particular de la actividad delirante en el que el temor de una infidelidad por parte de la pareja o del cónyuge perturba la marcha normal del pensamiento del sujeto, que cae en una serie de equivocaciones de juicio y adquiere el falso convencimiento de ser engañado.
No hay nada que escape a lo social, en situaciones de profunda crisis, los sentimientos de celos se agudizan. Inseguridad personal, inseguridad frente a la realidad social, son elementos que se entrelazan, se potencian: sentimientos que en las relaciones intimas encuentran un lugar para descargarse. A veces se transforman en un difícil equilibrio y otras veces disparan hacia otras expresiones de conflicto, como los celos y la violencia.

En toda enfermedad de celos se produce una especie de paranoia (Alain Krotenberg, 2001). El paranoico es una persona que por definición jamás se equivoca (según él), pues su percepción distorsionada de las cosas se las hace percibir así, deformadas, y nada ni nadie podrá convencerle de lo contrario. Esa percepción consiste en una fijación de determinadas ideas o de un orden de ideas, que quedan como ancladas en lo profundo de su personalidad, y nada las remueve de ahí. Todo lo que el sujeto perciba pasará por el filtro de esa curiosa fijación cognitiva, y quedará coloreado de sus distorsiones peculiares. Si él/ella está persuadido de que su pareja le quiere engañar, no habrá modo de convencerle de lo contrario: todo lo que suceda lo interpretará de forma que se convenza más y más de que está en lo cierto, y de que su sospecha de infidelidad se confirma a cada momento. Para el celopático todo sirve de prueba que pone en evidencia el engaño de que es víctima.

Es muy difícil que una pareja, donde una de las partes se siente acosada por los ataques de celos, pueda salir por sí misma de esa situación. La vida entre esas personas se hace a tal punto insoportable que o bien terminarán la relación, o bien han de someterse a terapia para poder hacer frente al problema. Si la víctima de los celos cede a las exigencias del celoso, la situación empeora, pues las obsesiones de este son inagotables, se suceden una tras otra, y cada vez será más intransigente en sus exigencias. Así, si la víctima ha cedido, y deja de salir a tal lugar, o ya no llama a nadie por teléfono o no recibe llamadas, o deja de vestir tal ropa, esto, lejos de tranquilizar al celoso, le hace más paranoico todavía: ahora tendrá celos hasta de lo que el otro está pensando. Ceder a las exigencias del celoso es caer en una espiral que no termina nunca.
Dependencia afectiva y falta de autonomía. En el fondo de sí mismo, el celoso esconde una personalidad débil, dependiente, insegura, carente de autonomía. Es un pequeño niño que no soporta la idea del abandono, la idea de que le dejen solo. Y su autoestima es tan baja que siente (quizá en forma inconsciente) que cualquier otra persona le puede arrebatar su tesoro, pues cualquier rival vale más que él/ella. Todas las personas que aparezcan en su entorno, y que reúnan ciertas características (edad, valía personal, etc.), se le antojarán al celoso como candidatos a la rivalidad por el mismo trofeo. Piensa que los demás son ladrones en potencia que vienen a él con las pérfidas intenciones de robarle su amor. Esa misma inseguridad hace que el celoso se agarre al objeto de su amor con dientes y muelas, como un niño en edad de transición se agarra a su osito peluche y no lo suelta ni para dormir.

Por eso el celoso es una persona muy posesiva, que quiere disponer de su pareja como si fuera objeto – cosa de su propiedad privada; no quiere que se le escape, lo tiene siempre a la vista, y lo vigila como si se tratara de una mascota enjaulada. Hay ahí una dependencia afectiva muy profunda: el celoso no se imagina solo; necesita del otro para vivir, y de tal manera esta necesidad se le hace aguda que la idea del abandono o de verse en soledad llega a convertirse para él en una pesadilla obsesiva que no le deja vivir. ¿Y por qué teme que pueda alguien arrebatarle su amor? Por su propia inseguridad, porque se valora poco, porque es bajo su nivel de autoestima. Una persona que creyera en sí misma y en su propio valer no tendría estos problemas; pero el celoso teme que pueda aparecer cualquier rival porque se considera a sí mismo como alguien que no está a la altura de las circunstancias, a la altura de lo que la persona amada merece, y por eso teme que pueda aparecer otro con más méritos y se posesione de su propiedad privada.

Los estudios que se han realizado en este terreno prueban que el de los celos es un sentimiento que existe por igual tanto en hombres como en mujeres. Si hay algún cambio, este se produciría más en la forma de manifestarse en uno y otro sexo, que en la frecuencia e intensidad misma de los celos. Efectivamente, por lo que hasta ahora sabemos, se puede afirmar que la forma de reaccionar en el caso de celos, es en general distinta en hombres y en mujeres. En forma que puede parecer un poco simplista, podríamos afirmar que al ser atacados por los celos, los hombres se enfadan (actitudes agresivas), las mujeres se deprimen (Malach 2002). Los celos se suelen manifestar mediante un comportamiento histérico y depresivo (amenazas de suicidio), mientras que los hombres reaccionan a través de síntomas paranoicos y obsesivos, lo cual hace que en ellos sea más difícil la cura que en las mujeres.

En toda enfermedad de celos se produce una especie de paranoia ( Alain Krotenber, 2001) El paranoico es una persona que por definición jamás se equivoca ( según él), pues si percepción distorsionada de las cosas se las hace percibir así, deformadas, y nada ni nadie podrá convencerle de lo contrario. Esa percepción consiste en una fijación de determinadas ideas o de un orden de ideas, que quedan como ancladas en lo profundo de su personalidad, y nada las remueve de ahí. Todo lo que el sujeto perciba pasara por el filtro de esa curiosa fijación cognitiva, y quedara coloreado de sus distorsiones peculiares. Si él, o ella esta persuadido de que su pareja le quiere engañar, no habrá modo de convencerle de lo contrario: todo lo que suceda lo interpretara dé forma que se convenza más y más de que esta en lo cierto, y de que su sospecha de infidelidad se confirma a cada momento. Para el celopatico todo sirve de prueba que pone en evidencia el engaño de que es victima.

Ahora bien, Freud (loc.cit.) había planteado que lo que puede ser inconsciente en un fenómeno psíquico es la representación ideática, pero el afecto es algo que uno experimenta, que uno siente necesariamente ligado a la conciencia. Por eso el tema se vuelve más complejo cuando se refiere a los sentimientos inconscientes. ¿Cómo es posible que un sentimiento, un afecto, que es algo claramente vivencial por definición, sea inconsciente? Tal como indica Laplanche (1981) en su estudio de la obra freudiana, el inconsciente es lo que afecta, la conciencia es lo afectado.

En el caso de las neurosis obsesivas o de la depresión, un sentimiento de culpabilidad puede ser muy intenso sin que exista nada en la conciencia que lo justifique. En estos casos el sentimiento es consciente pero el porqué no lo es, por lo cual el yo se rebela contra esa culpabilidad y pide la ayuda del terapeuta para rechazarlo. Pero el problema está cuando el sentimiento de culpa en sí mismo, no ya su causa, es inconsciente, como Freud constata que ocurre en la histeria, y como además Freud supone que ocurre en muchos casos de delincuencia antes de cometerse el delito.
Ante las múltiples manifestaciones humanas que podríamos interpretar como compulsión a la repetición, en el sentido de que hay búsqueda de representaciones displacenteras: celotipia.

Una parte que está motivada por el principio del placer -que Freud (1926) analizó cuando creó el concepto de angustia-señal-, se trata de mantener bajo control lo que se teme que pueda ocurrir mediante la actitud vigilante, evitando el displacer de lo que acontece por sorpresa y nos desborda; pero el principio de placer es a su vez desbordado, porque se acaba provocando lo que se teme. O sea, el fin es evitar el displacer, aunque en el camino se genere lo displacentero.
Otra parte, en la que el sujeto produce representaciones angustiantes, porque cree en la realidad de sus representaciones displacenteras, que su pensamiento le presenta como una conclusión, pero no porque esté motivado hacia ello.

Según el psicoanalista Ramón Ubieto, en muchos casos de violencia grave hay una patología mental relacionada con la celopatía, una forma de paranoia. "Tienen una vivencia subjetiva de los celos ligada a ese trastorno mental, a menudo no diagnosticado. Hacen una vida normal pero en su casa es donde más se detecta su rigidez y su tiranía. Ante una orden de alejamiento es cuando se produce lo que llamamos pasar al acto".



PLANEAMIENTO DEL PROBLEMA

¿Qué factores psicológicos intervienen para que se de la celotipia desde una perspectiva psicoanalítica, en una pareja que inicia una relación?

Al observar que nuestra sociedad esta inmersa en una situación en la que las parejas se ven afectadas y a su vez se separan, sin saber que han teniendo rasgos celotípicos desde una primera relación, se agravan estos factores para una segunda, por lo que decidimos investigar la relación que hay en la celotipia en una relación desde una perspectiva psicoanalítica y como es que el complejo de Edipo interviene en estos rasgos celotípicos.

La demanda que se está dando actualmente en lo consultorios psicológicos, es sobretodo por que sus parejas tienen una actitud celotípica, y lo que se ha determinado es que muchas de estas parejas vienen de una relación.

Por todo esto consideramos investigar la relación que hay entre la celotipia en el inicio de una relación desde la raíz psicoanalítica.

A partir de esta investigación pretendemos defender desde la perspectiva psicoanalítica, revisando a los autores Sigmund Freud y Lacan, la teoría de la celotipia contra las posturas de la perspectiva médica o psicopatológica.
Nos proponemos establecer una trascendencia acerca del conocimiento para poder iniciar una teoría desde esta perspectiva.

La factibilidad de nuestro trabajo la consideramos viable, ya que pretendernos basarnos en una película que represente las características vividas en una relación donde existe la celotipia.

El tiempo de nuestra investigación se empleará más en la documentación y argumentación de la teoría para finalizar con la presentación de la película, resaltando todas las características teóricas que se presenten en la película, así como vivenciales.

El alcance de nuestra investigación se da a partir de que hemos observado en nuestro programa de investigación que se tienen muchas dudas acerca de lo celotípico con respecto al psicoanalítico vs. lo medico, por lo cual uno de los fines de la investigación es profundizar en este tema, dándole un enfoque freudiano y posteriormente Lacaniano.

Por lo anterior, nuestro objetivo principal en los aspectos psicoanalíticos para poder determinar tendencias, identificar áreas ambientes, contextos y situaciones de estudio, y así dar pauta para investigaciones posteriores. Con ello nos referimos a las posibles características que las mismas personas poseen para desencadenar situaciones y conductas celotípicas, descubrir en que tipo de ambientes se presenta más, y de que manera afectan a las personas para desencadenar la celotipia o conductas celotípicas, y con esto identificar de alguna manera dichos ambientes y personas.

Además de de explorar los aspectos sobresalientes de la celotipia dentro del psicoanálisis, se pretende recoger, especificar propiedades características así como rasgos importantes de a investigación presente. De igual manera pretendemos describir la personalidad celotípica de los individuos a estudiar, recolectando fenómenos, eventos, hechos, contextos o situaciones donde ocurren estos. Este es su valor máximo. Por medio del estudio descriptivo se tiene la posibilidad de ofrecer predicciones con respecto a los casos de celotipia, estableciendo incluso comparaciones con los casos y llegar a una determinada.

Con base en lo anterior, planteamos que la factibilidad de nuestra investigación inicia con un estudio exploratorio y termina descriptivo, lo que nos permite así poseer mayor cantidad de fundamentos teóricos, proximidad y veracidad con respecto a nuestro objetivo de investigación.

Podemos observar que todos los ambientes cotidianos, tales como: noviazgo, relaciones entre padres e hijos, entre hermanos y de concubinato, etc. son vulnerables de formar parte de la problemática a estudiar.

Desde el enfoque psicoanalítico pretendemos estudiar la celotipia, desde las raíces infantiles y como se dio la relación de objeto con respecto a algún miembro de la familia, dependiendo del rol establecido en el esquema familiar.

Con relación a lo anterior se pretende describir y profundizar en los casos donde se manifiesten conductas relacionadas con los factores o rasgos celotípicos. Pretendemos estudiar y describir un caso para mostrar todas las características que se presentan en la persona y ver como evoluciona. Esto se observara en una cinta cinematográfica.
HIPÓTESIS

Si una persona con rasgos celotípicos tuvo conflictos en una primera relación, entonces, está tendrá conflictos en una relación.
Si una persona no resolvió de manera “normal” su complejo edípico, entonces se esperará en su relación de pareja y/o características celotípicas.

OBJETIVOS

Generales
Describir desde la perspectiva psicoanalítica los rasgos celotípicos en una relación.
Establecer y fundamentar una teoría.

Particulares
Investigar aspectos psicoanalíticos de la celotipia.
Argumentar con bases psicoanalíticas el conflicto celo típico en una relación.
Investigar como interviene el complejo de Edipo en personas celotípicas con una relación.



IMPORTANCIA DEL ESTUDIO

Importancia científica

Nuestro tema tiene una importancia científica, ya que no hay mucha literatura existente acerca de la celotipia, y menos desde una perspectiva o enfoque psicoanalítica.

Es importante considerar su relevancia científica, ya que existe mucha terminología que los psiquiatras, neurólogos y neurofisiólogos conocen acerca de estructuras anatómicas del sistema nervioso, y todo ello nos puede aportar una fuente más amplia y explícita del conocimiento fisiológico para entender mejor la problemática de las conductas celopáticas.

Conociendo mejor el lado médico de este trastorno, se puede entender mejor el funcionamiento psicológico de las personas que llevan a cabo conductas celotípicas.

Importancia humana

Tiene una gran importancia humana, ya que toda esta investigación nos va a ayudar a aportar a la humanidad un grado de valor necesario para las personas que la padecen y para quienes las rodean; así como las posibles causas que pueden desencadenar esta enfermedad.

Así mismo, a exhortar a las personas que padecen algún trastorno celo típico a enfrentarse a su realidad, aceptándolo y recibiendo ayuda profesional, antes de que las consecuencias de los actos de estas personas se vuelvan trágicas.

Importancia contemporánea

Es importante hoy en día la investigación de este tipo de temas, ya que además de ser temas que se presentan cada vez con mayor frecuencia, afectan cada vez más a las personas.

Así mismo, es bueno que la población se pueda documentar acerca de estas problemáticas, al menos para encontrar un punto de referencia para el conocimiento de lo que puedan vivir como comunidad.

LIMITACIONES DEL ESTUDIO

Limitaciones del estudio, en primera instancia lo que se pretende es tener fundamentos teóricos acerca de este tema, el grado de general o puede ser un poco tardío, por la dificultad de interpretación de los textos psicoanalíticos, pero es muy probable que se tengan fundamentos teóricos sobre este tema, por lo menos descriptivos y/o hasta predictivos.

Aunque el control de variable, la dificultad estaría en cuanto a la variable independiente que esta determinada como se comportan las parejas que se observarán y que estas determinen o rechacen nuestra teoría.
La selección de la película esta determinada por la observación de los rasgos celotípicos de la relación, y se observarán para el estudio de cómo es que es llevada su situación de celotipia.

DEFINICIÓN DE TÉRMINOS:

Celos: sentimiento doloroso cuyo principio organizador es el resentimiento por el temor a ser desposeído del afecto del ser amado por la presencia de una tercera persona. Produciendo actitudes de rivalidad, es decir, de tentativas para igualar o sopesar a la persona que despierta este sentimiento, motivadas por el miedo a perder el afecto de la persona amada.

Psicoanálisis: disciplina fundada por Sigmund Freud que pretende en la investigación de las causas de ciertos trastornos psicológicos y su tratamiento presuponiendo que muchos problemas psicológicos están alimentados por el residuo de impulsos y conflictos reprimidos en la niñez, llevándolo al plano del conocimiento conciente, donde el paciente en teoría podría resolverlos.








MARCO TEÓRICO

Para identificar dichas características, abordadas anteriormente se deben conocer aspectos teóricos de la celotipia que a continuación se presentan.

1.- Sexo

* Quien es más propenso hombre/mujer

La diferencia entre los sexos. Poder estudiar como se desencadena la celotipia en el sexo femenino, así como la frecuencia, las conductas verbales, no verbales y de posible acercamiento a la paranoia o psicosis.

Esto se comienza a manifestar mas en la mujer pues se genera un fenómeno denominado psicoanaliticamente como: “envidia del pene”.

Menciona N. Levinton el concepto de género como aporte privilegiado que puede animar a una nueva lectura que a pesar de no ser un término clásico psicoanalítico, tal como apunta Dio Bleichmar, puede ajustarse al par feminidad/masculinidad al que hace referencia la teoría psicoanalítica. Con su incorporación puede cuestionarse que la diferencia anatómica se constituya necesariamente en el referente obligado de la feminidad.

Analiza en su trabajo otras dimensiones a tomar en cuenta:
Cómo se construye la identidad temprana (preedípica).
De qué forma la intersubjetividad va a determinar la organización de la sexualidad.
Si es conveniente seguir otorgándole al complejo de Edipo la condición de núcleo estructurante del psiquismo.

Se plantea si pudiera pensarse que Freud estuviese considerando como lo normal, constitutivo de la sexualidad femenina, a determinadas configuraciones psicopatológicas. A este respecto, cita por ejemplo a Jones (1933) quien plantea el concepto de envidia del pene, bien como una fórmula de compromiso neurótico, bien como síntoma y defensa frente al temor del daño al interior del cuerpo que conlleva la feminidad. O quizá haya que plantear ya abiertamente que no es una etapa inevitable en el desarrollo de la niña, sino que “en condiciones específicas (siguiendo el criterio de las series complementarias), es decir sobre la base de una determinada disposición, y al ser activada por alguna experiencia desencadenante particular que promoviera esa fantasía específica podría aparecer en algunas niñas el sentimiento de minusvalía por el reconocimiento de la falta, o envidia del pene frente al hermano y/o amiguito que lo posee”.

Otro ejemplo es el de la equivalencia del clítoris con un pene atrofiado que fundamenta la teoría de la bisexualidad de la niña. Referencia revelada incorrecta por los ya citados estudios de Money que demuestran que desde el punto de vista embriológico el pene es un clítoris masculinizado bajo la influencia de los andrógenos en el tercer mes de embarazo. O la fantasía de escenas de seducción por parte de los padres como elemento propio de la configuración edípica; incluso la tan manida hostilidad de la niña contra la madre como consecuencia del reproche por haberla privado de pene.

De estas reflexiones se desprende la pregunta sobre por qué las teorías sexuales infantiles, planteadas como el resultado de la lógica aplicada por los niños al desciframiento del enigma de la sexualidad, se convierten en universales y aplicables al psiquismo de los adultos e incluyen como temas necesarios por su ambigüedad y contradicción el de la atribución de la "pasividad femenina" a características anatómicas (vagina=cavidad), y otras transposiciones desde el orden biológico hacia lo cognitivo y lo emocional.

Levinton rescatará en su libro el período preedípico y su trascendental implicación en la subjetividad de la niña como núcleo central para el planteamiento de la génesis del superyó.
Bajo la influencia de la envidia de pene le reprocha su inferioridad anatómica, y luego la desprecia por ser la madre misma "castrada" y la rechaza porque participa en la prohibición de la masturbación.
* Factores determinantes en la elección del objeto para que sean hombres/mujeres celotipicas.

Esta propuesta freudiana está en la perspectiva de explicar la agresividad en función de la lucha por la supervivencia, por la posesión de un objeto vital necesario para la vida. Sin embargo, ¿cómo explicar, desde esta perspectiva, la aparición de los celos en un niño recién amamantado o en los casos en donde el período del destete ya ha pasado y por tanto, no hay un objeto de la necesidad de por medio?; ¿cómo explicar que el objeto causa de la agresividad, en muchas ocasiones, no sea sino un desperdicio que luego el sujeto elimina gratuitamente, en cierto modo, por placer?
Estos hechos no tendrían explicación de no mediar una cierta identificación previa con el hermano: una identificación que implica la imposibilidad de diferenciarse de él y de su estado de necesidad, la imposibilidad de diferenciar el deseo del hermano del propio.

En general comienzan los reproches, celos, si aparecen hermanos exige exclusividad y se siente defraudada. El resentimiento se activa después de la pubertad, cuando la madre asume el deber de proteger la castidad de su hija. Se dirige entonces al padre para conseguir lo que la madre le ha negado y se configura el complejo de Edipo positivo.
La existencia de una madre incapaz de dar suministros efectivos y de atención al bebé, generará un sentimiento de vacío y terror a perderse en su espacio mental, donde el único lugar ocupado en sus representaciones es la madre que usurpa el espacio del padre y donde fracasa la creación de un espacio mental heterogéneo debido a que no existe un intercambio libidinal y agresivo entre padre y madre, lo cual a la vez en gran medida fue determinado por la propia conflictiva inconsciente de cada uno de los progenitores que permite la eliminación/castración del padre.
Por lo tanto la madre va a percibir al hijo como un arma que introyectará su conflictiva hacia los hombres y que será el "eje traumático" donde se desarrolle y estructure el tipo de relaciones de objeto y de identidad.
Así como hay rivalidad con los hermanos propios, en el estadio del espejo muestra una doble cara: una de rivalidad, donde la imagen del otro se vuelve enemiga; y una cara de fascinación, donde la imagen del otro devuelve al sujeto la anticipación de una unidad que él toma por sí mismo.

Y es que la conquista de la imagen del cuerpo, comprender que "yo es otro" –dice Lacan-, determina un triunfo fascinante sobre la adversidad de la prematuración, en la medida que restaura el cuerpo frente al despedazamiento inicial, organiza la realidad objetal, rompe con la unidad de funcionamiento de lo viviente que en el animal somete la percepción a la pulsión y sirve de matriz del vínculo social.

Entonces, en el varón la amenaza de castración pone fin al complejo de Edipo, en el caso de la niña le permite la entrada al Edipo positivo.
Es frecuente en ambos sexos que en los años que le siguen a la pubertad ciertas inclinaciones homosexuales se exterioricen como amistades íntimas. Estas amistades intensas son formas de tramitar la homosexualidad pero no son homosexualidades manifiestas.

La satisfacción humana no tiene nada de natural en el sentido instintivo, nada rige la vinculación de los seres hablantes con la sexualidad, ya que está en el centro de todo lo que sucede en el inconsciente, en tanto es una falta.
La sexualidad masculina es tan enigmática como la femenina: ¿cuál es la particularidad en la elección masculina de objeto? ¿Cuáles son las condiciones eróticas exigidas al objeto?
Hay hombres que eligen como objeto de amor a una mujer, otros a varias mujeres, hombres que eligen a otro hombre, otros que eligen a varios hombres, hombres que eligen a una mujer y/o a un hombre.
Los síntomas sexuales como la eyaculación precoz, la imposibilidad de abordar al objeto, ¿importa si es en relación a mujeres o a otros hombres?
Objetos de amor que llevan como condición erótica el de ser de otro: marido, novio, amante, donde aparece un tercero perjudicado. Hay otro que tiene con ese objeto alguna relación de propiedad u objetos de amor cuya condición erótica es la de ser “fáciles”, ya sea estar disponibles para cualquiera o recibir algún pago.
El amante entrega todo el interés hacia el objeto de su elección pero éste es fácilmente sustituible y se arman series o debe rescatar a la dama de algún peligro.
Una mujer pasa a constituirse en objeto de amor, no es objeto perse, es constituída como objeto desde el sujeto. El objeto en tanto carnal lleva, su aspecto degradado, no así un objeto sublime. Si pasa a constituirse como objeto, hipervaloración y degradación son dos mecanismos u operaciones mediante las cuales el objeto se constituye como tal para el sujeto que nos conduce al “Otro” materno de cuya fijación se deriva la elección de objeto.
La pulsión no tiene objeto determinado, encuentra a la mujer cuando ésta es puesta en la estructura por otro hombre que la desea, es el deseo del tercero el que introduce el objeto y lo torna objeto de deseo.
El que ha sido testigo horrorizado de la insatisfacción de su mamá, cuya responsabilidad le achaca al padre detecta a las damas dolientes a quienes ofrecer el bálsamo de su corazón. Su deber es dar esa imagen de lo contrario las chicas no hallarán consuelo, ¿no las desea? Sí, pero tiene dos problemas: el primero dar señal de ese apetito, el segundo eventualidad de encontrar un eco positivo a su señal.

4.- Rasgos obsesivos
* Factores de los rasgos obsesivos y Complejo inconsciente de repetición en la elección de pareja
Las compulsiones son conductas repetitivas (lavarse las manos, ordenar, comprobar algo) o actos mentales (rezar, contar, repetir palabras en silencio) cuyo objetivo es el de evitar o reducir la ansiedad o la angustia, en vez del de dar placer o gratificación. En la mayoría de los casos, la persona se siente conducida a realizar la compulsión para reducir la ansiedad que acompaña a una obsesión o para evitar una situación desagradable. Por ejemplo, los individuos con loa obsesión de contaminarse, pueden reducir su angustia mental lavándose las manos hasta dejarlas en carne viva; la angustia de las personas con la obsesión de haber dejado la puerta sin cerrar, puede conducirles a comprobar el cerrojo cada pocos minutos; la angustia por pensamientos blasfémicos no deseados puede encontrar alivio contando desde 10 hacia atrás y hacia adelante 100 veces por cada pensamiento. En algunos casos, los individuos realizan actos rígidos o estereotipados de acuerdo con unas complejas reglas de idiosincrasia sin ser capaces de indicar por qué las están haciendo. Por definición, las compulsiones son o claramente excesivas o no están conectadas de un forma realista con aquello para lo que tendrían que prevenir o neutralizar. Las compulsiones más frecuentes incluyen lavarse y limpiar, contar, comprobar, preguntar o pedir conformación, repetir actos y ordenar.
Las obsesiones y compulsiones pueden causar una gran angustia, pueden llevar mucho tiempo (costar más de una hora al día), o interferir significativamente en la rutina normal del individuo, en su labor ocupacional, actividades sociales o en sus relaciones de amistad con otros. Las obsesiones o compulsiones pueden sustituir conductas útiles y satisfactorias y pueden ser altamente desorganizadas por actos globales. Debido a que intrusiones obsesivas pueden distraer, frecuentemente resultan ineficientes para realizar tareas cognitivas que requieren concentración, como puede ser leer o realizar operaciones numéricas. Además, algunos individuos evitan aquellos objetos o situaciones que les provocan obsesiones o compulsiones. Cada evitación puede generalizarse y restringir severamente el funcionamiento global.

Pero, además de explicar la psicopatología, el trabajo de historización y el funcionamiento del psiquismo, la noción de repetición está íntimamente vinculada a la de transferencia desde el inicio de la teorización freudiana. Efectivamente ya existe una idea de repetición, cuando Freud define la transferencia como un falso enlace que obstaculiza la rememoración de la escena traumática no abreaccionada al transportar (transferare) un significado inconsciente por las diversas dimensiones temporo-espaciales donde se procesa la realidad psíquica: desde el pasado al presente y desde lo intra a lo intersubjetivo.

Recordar, repetir y reelaborar es el primer trabajo donde la repetición a secas (Wiederholung) adquiere la designación de compulsión de repetir (Wiederholungszwang) con estatuto de lo que explica el fenómeno transferencial. Así, como sucede habitualmente en el pensamiento freudiano, en el cual las diferentes desorganizaciones y reorganizaciones de la teoría se generan en el terreno de la observación de hechos clínicos, es en el caso de la observación del fenómeno transferencial donde se produce este deslizamiento de significado del fenómeno repetitivo: desde una repetición que podríamos denominar blanda hacia la idea de una repetición dura, tendiente a la de-simbolización. Un hecho que produce una revolución en la teoría de la escucha y de la técnica analítica que quedará inacabada hasta el ´20.

Por un lado lo que denomina repetición de lo mismo, perteneciente a una suficientemente buena instalación de la barrera represiva y al funcionamiento neurótico, en el cual una rica capacidad de transformación fantasmática del encuentro vivencial con lo real, implica que cada repetición supondrá una nueva versión de la historia pasada, que no será idéntica sino similar a la anterior. Se trataría, pues, de procesos repetitivos al servicio del Principio de placer que el autor, coincidiendo con Laplanche y Pontalis, homologa al principio de constancia, es decir al placer yoico de simbolizar e historizar el pasado; en este sentido se aproximaría a la repetición inherente al deseo inconsciente (Wiederholung).

A partir de 1920 la compulsión de repetición pasa a constituirse en el fenómeno explicativo par excellence del funcionamiento conservador de la pulsionalidad desligada. Un funcionamiento que implica la búsqueda de un “más allá” de lo placentero para el Yo, en tanto supone un ataque al trabajo del pensar yoico, ocupado en vincular asociativamente las representaciones psíquicas entre sí. Principio de placer que, como señalaran Laplanche y Pontalis, queda desde este momento homologado al Principio de realidad-constancia.

Una repetición con la esperanza no sepultada de que lo ausente para siempre del objeto deviniera el presente; para ello se trata de borrar el estatuto de totalidad, tanto del objeto como del sujeto, atacando destructivamente al Yo que percibe al objeto, cuando devienen distinguibles el uno del otro.

4.- Rasgos paranoides
* Factores en los rasgos
En el psicoanálisis, los celos delirantes –es decir los celos verdaderos– están determinados porque el celoso siente el impulso de ser él mismo infiel y proyecta en su pareja la tentación que a él lo persigue. Como siempre, el psicoanálisis convierte en máquina compleja lo que parece simplemente cinismo y canallada.
En 1922 vuelve a retomar el tema de la homosexualidad, la etiología psíquica de la homosexualidad en un artículo que se llama "Algunos mecanismos neuróticos de los celos, la paranoia y la homosexualidad" y pone de relieve las tesis que ya había desarrollado y algunas consideraciones nuevas. Integran la etiología psíquica de la homosexualidad:
La fijación a la madre fálica, cuando la representación de la "mujer provista de pene" llega a quedar fijada en el niño y determina todas las elecciones posteriores de objeto.
Identificación a la madre fálica.
Inclinación a la elección narcisista de objeto con una alta valoración del órgano viril: es una persistencia en la conservación de la condición fálica del objeto.
Cierto horror y desprecio a la mujer que carece de pene y,
Se pone de manifiesto también que se elude la competencia con el padre o con las personas que lo representan.
Entonces, estos ingredientes fuertes, adherencia a la madre, elección narcisista y temor a la castración, pueden determinar el curso ulterior de la homosexualidad. En este artículo integra un nuevo factor, que es el de los celos. Si la madre alabó en exceso a otro niño, como resultado de la fijación al complejo materno puede ser que el objeto se elija en función del rival. En este caso porque fue amado por la madre pasa a ser el amado.

5.- Arquetipos de infidelidad y Dependencia
Los celos tienen que ver con la posesividad, con aquello que se siente como personal y privativo, del mismo modo que una persona se relaciona con sus tierras, sus propiedades o su ganado. Pero nadie puede sentirse celoso de su propiedad aunque pueda aplicar en su custodia un celo especial.
Sobre todo se sienten celos de las parejas, unos celos que incluyen lo sexual si se dan entre parejas sexuales y también una forma de celos que tiene que ver con la obligación de compartir con otros los cuidados de una persona muy especial o significativa (celos fraternales).
Freud llamaba a los primeros celos sexuales y a los segundos celos infantiles dado que es posible observarlos entre hermanos compitiendo entre si por los cuidados de la madre, aunque a esta conducta entre hermanos se les denomina frecuentemente celos, hoy se interpreta como rivalidad agonística, dejando el sustantivo celos para uso exclusivo de los celos sexuales. La naturaleza psicopatológica de los celos, desde el punto de vista afectivo procede del temor: el temor de perder algo que nos pertenece, mientras que desde el punto de vista cognitivo es más bien una obligada tarea: el afán o inversión de tiempo o recursos que dedicamos para que esto no suceda.
De entrada existe una diferencia entre los celos femeninos y masculinos, el temor del hombre es un temor "hacia los cuernos" o hacia la infidelidad de su pareja, mientras que el temor de la mujer es el temor a ser abandonada.
La infidelidad de la mujer es para el hombre un temor atávico que es anterior a la ganancia de la confianza y que está asentado en la incertidumbre de su transmisión genética, mientras que en la mujer que carece por naturaleza de esa duda, su temor procede más bien de la posibilidad de ser desplazada por otra hembra, no tanto por la infidelidad ocasional del marido (que suele ser algo tolerable) sino por la posibilidad de que su pareja acabe por dejarla abandonada.

6.- Manifestación placentera en una relación sadomasoquista
* Qué factores son los que generan el placer en una de las parejas donde la relación muestra celotipia.

La interrelación hombre-mujer como pareja presenta gran complejidad en todos sus aspectos. En el coito, culminación de la sexualidad, debiera esperarse que el impulso instintivo agresivo estuviera reducido al mínimo y adecuadamente fusionado al sexual. Sin embargo, se observa clínicamente que, incluso durante el coito así como en el juego sexual previo y en el posterior, se infiltra a menudo un gran monto de agresión que no corresponde a la función que la pareja está realizando.

El concepto de la envidia del pene, de la pasividad y el masoquismo como ingredientes necesarios a la feminidad, ha prevalecido en la literatura psicoanalítica debido a que proporciona una explicación sobre el misterio de la sexualidad femenina.

La concepción del sadismo es deteriorada por la acción-meta muy especial que parece seguir, junto a la humillación y al apoderamiento, se persigue el inflingir dolor, que no desempeña ningún papel entre las acciones metas originarias de la pulsión. El niño sádico no toma en cuenta el inflingir dolores, ni se lo propone, pero una vez que se trasmudó al masoquismo, los dolores sirven para proporcionar una meta masoquista pasiva entonces las sensaciones de dolor desborda la excitación sexual y producen placer; luego puede seguir la meta sádica de inflingir dolores en otro. El sujeto los goza de igual manera masoquista al identificarse con el objeto que sufre.

Hay que tener en cuenta que en ambos casos, no se goza del dolor mismo, sino del placer, de la excitación sexual que lo acompaña. El gozar del dolor sería una meta originariamente masoquista, pero que sólo puede devenir meta pulsional en quien es originariamente sádico.

En cuanto al otro destino importante que sufre la pulsión, el trastorno hacia lo contrario, se lo, puede observar en la mudanza del amor en odio. El vínculo más íntimo une estos dos sentimientos opuestos con la vida sexual, aunque es difícil concebir el amar como si fuera una pulsión parcial de la sexualidad entre otras, se querría percibir en el amar la expresión de la sexualidad como un todo.
El amar es susceptible de tres opciones:
1)- amar – odiar
2)- amar - ser amado
3)- amar y odiar – indiferencia
La segunda opción, amar - ser amado, se corresponde con la vuelta de actividad a la pasividad. La meta activa es el "amar" y la pasiva es el "ser amado", ésta última se aproxima al Narcisismo.
La vida anímica está gobernada por tres polaridades:
1)- Sujeto (yo) - Objeto (mundo externo)
2)- Placer – Displacer
3)- Actividad - Pasividad
Las tres polaridades se relacionan recíprocamente, hay una situación psíquica originaria en que dos de ellas coinciden: el yo se encuentra originariamente investido y también es capaz de satisfacer sus pulsiones en sí mismo. Esto es narcisismo, donde el mundo exterior no está investido y es indiferente para la satisfacción. El yo es autoerótico y no necesita del mundo exterior, aunque igualmente recibe objetos de él por medio de la pulsión de autoconservación, sintiendo por determinados momentos displacer a ciertos estímulos internos.
Ahora bien, el "Principio del Placer", recoge los objetos que son fuentes de placer y los introyecta, librándose de los que producen displacer proyectándolos (hacia afuera del yo). Así se forma una coincidencia entre dos polaridades:
Yo - Sujeto coincide con el placer.
Mundo externo coincide con el displacer.
En su origen la formulación es indeterminada "el padre pega a un niño" en esta fase el sujeto productor de la fantasía está ausente en la formulación y tiene un carácter sádico, lo que se satisface en esa formulación son los celos y el significado que toma es que si el padre pega a un niño entonces es el niño que es odiado por el padre, lo cual significa que el sujeto que produce la fantasía es amado, es un modo de expresar el odio al niño rival y la exclusividad del amor.

*La envidia del pene: una teoría sexual infantil que se convierte en premisa universal.

El capítulo se inicia aludiendo a la polémica en torno a la premisa universal del pene y lo que implica como fundamento de una teoría falocéntrica y reduccionista, que plantea que la mujer es la representante castrada de antemano de un sexo único.
Todo ello pese a las advertencias del propio Freud de que las “Teorías sexuales infantiles” (1908) eran incompletas, parciales y superaban lo que el conocimiento de la época podía explicar (Freud la compara con las "teorías que calificamos de geniales edificadas por los adultos como tentativas de resolver los problemas que desafían el conocimiento humano"). Lo que conduce a que Levinton se interrogue sobre por qué una teoría tan poco consistente puede alcanzar el estatuto de indiscutible en los posteriores desarrollos del psicoanálisis.
El punto central gira en torno a la posesión del pene por el niño y su carencia en la niña. Lo cual determina que el niño renuncie a los deseos incestuosos y acceda a la identificación con su padre para conservar así su preciado órgano. Pero la niña, que “ha visto eso, sabe que no lo tiene y quiere tenerlo” (El final del complejo de Edipo) queda abocada a la envidia del pene.
N. Levinton cuestiona la consideración del pene como envidiable y superior a un clítoris, y la posición de inferioridad en que esta afirmación deja necesariamente a la mujer, según la teoría.
Dado que Freud vincula la formación del superyó a la resolución del complejo de Edipo por la amenaza de castración, el desarrollo del mismo en la niña necesitará una reformulación al estar ella castrada de antemano. Porque “se presenta así al superyó también como una categoría masculinizada. Y, sobre todo, como una instancia que básicamente normativiza la sexualidad, vinculándola además a la moralidad”.
La autora cita a D. Bernstein en el planteamiento que esta psicoanalista formula sobre las ansiedades específicas de la niña derivadas de su dificultad de acceso (visual y de manipulación) de sus genitales; de difusividad de sensaciones entre clítoris, vagina, zona anal y uretral, relacionadas con aquello que pudiera introducirse o salir de sus orificios.
La premisa de la envidia del pene deriva en el psicoanálisis en varios sobreentendidos sobre el desarrollo de la niña:
Abandono de la autoestimulación del clítoris, por desprecio a la inferioridad de su propio órgano.
Reproche a la madre por haberla traído al mundo "insuficientemente dotada" y por estar ella misma, en tanto mujer, también castrada, el varón sentirá "horror ante la criatura mutilada” (freud, 1925).
El sentimiento de inferioridad derivado de ese pene atrofiado (1933) -su clítoris- se desplaza al sentimiento de inferioridad por tensión entre el yo y el superyó, como si el superyó pudiera encontrar más reprobable tener un clítoris que un pene.
La necesidad de neutralizar la carencia del pene, instaurando la equivalencia simbólica del deseo de un hijo.
Como describe Dio Bleichmar, no solamente la hipótesis freudiana de la sexualidad de la niña distinguida por su carácter masculino se ha demostrado inexacta a la luz de los últimos descubrimientos en embriología, “Además del error conceptual que ya ha sido explicitado (sobre el origen embriológicamente femenino del pene), se ratifica el deslizamiento entre la distinción anatómica que perjudica a la niña por no tener "eso" y la situación psíquica enlazada a ella, que funda una amplia secuencia de asimetrías "como si" tuviesen que ver con el pene” , sino que la cuestión de la envidia del pene no tiene carácter universal, no es una etapa obligada de la infancia de la niña y, lo más importante, “puede convertirse en el significante de la falta de cariño o de autoestima, o sea, en complejo de castración infantil en caso que la niña atraviese insatisfacciones afectivas con sus figuras de apego”. Dice Dio Bleichmar también que la envidia al pene podría reformularse como envidia al falo como “símbolo del apoderamiento masculino de las instituciones de lo simbólico”.

*Castración en la mujer. ¿De que hablamos?
N. Levinton se pregunta sobre porqué el hecho de haber sido privadas del pene adquiere tal valoración por sí mismo en la teoría, y recalca, siguiendo a Dio Bleichmar, que se trata sobre todo de la diferencia que establece el género: de la posición del sujeto en las relaciones humanas, de la distinción y diferenciación en las estructuras psíquicas, de los soportes narcisistas.
Todo lo cual lleva a la autora a cuestionarse “¿Desde qué presupuesto de una teoría pretendidamente neutra escuchamos a nuestras pacientes?”. ¿Hasta que punto el trabajo clínico lleva a descubrir un sentimiento de rivalidad fálica si no se desea llegar a ella?
La teoría, como señala Bleichmar, no es neutra, y mucho menos los que la aplicamos. Y sugiere resignificar la envidia desde una intersubjetividad que homologa pene con superioridad, y falta de pene con minusvalía, privación e inadecuación. Por lo que Levinton plantea “Básicamente, el cuestionamiento es que el reclamo por el daño y la humillación sean por lo vivido en tanto género como injusticia y asimetría en las mujeres, y usufructuado como posibilidad "natural" de los hombres”. Por lo tanto, ¿por qué seguir llamando a eso pene?
Respecto a la necesidad de la madre "castrada" de tener un hijo para compensar la falta de pene ¿no se está ignorando que el verdadero necesitado es el bebé, paradigma de la dependencia y la impotencia?
También resalta la autora cómo es curioso que la ley de prohibición del incesto quede exclusivamente referida al par hijo varón-madre, cuando las transgresiones más frecuentes son las del par inverso, mientras que a la seducción paterna (significada como perteneciente en exclusiva al mundo de la fantasía de la histérica) no parece que la ley le dé alcance con la debida fuerza represora en el hombre adulto (y las estadísticas apoyan sin lugar a dudas este cuestionamiento).
Retomando la cuestión del superyó, éste surge según la teoría psicoanalítica como consecuencia de los estadíos del desarrollo de la libido hasta llegar a la etapa fálica, el complejo de Edipo, la envidia del pene y la angustia y la amenaza de castración subsiguientes. La autora plantea la paradoja que resulta de que en la teoría, como se ha visto anteriormente, si la ausencia de la amenaza de castración define en la mujer un superyó tan “defectuoso”, ¿cómo explicar sus devastadores efectos en la clínica?
Como respuesta, señala a lo largo de su trabajo, que quizá haya que incluir nuevos determinantes en la constitución del superyó. Tras el cuestionamiento de la angustia de castración en la niña y rastreando otro referente que actúe como equivalente en su aparato psíquico, menciona aquí Levinton a D. Bernstein, en su articulo "El superyó femenino. Una perspectiva diferente". Bernstein sostiene que Freud toma para su teoría en la valoración el superyó de las mujeres una característica más propia de los hombres (firmeza/rigidez de la estructura), restando valor a la condición de flexibilidad de las mujeres, aclarando cómo se mide la fortaleza del superyó de acuerdo a sus contenidos, y no por la severidad con que se cumplen sus prescripciones. Asimismo, se hace evidente la ausencia en el superyó masculino del imperativo categórico de la paternidad, y comenta la consideración al respecto de los precursores preedípicos del superyó donde las prohibiciones fueron más tempranas en las mujeres.
En su magnifica lectura de los textos freudianos que tratan este tema, la autora halla en el mismo Freud las pistas para encontrar el sustituto en la niña de la angustia de castración: "estas formaciones parecen ser resultado de la educación, del amedrentamiento externo, que amenaza con la pérdida del ser-amado" (El final del complejo de Edipo, 1924) y en otro lugar: "en la mujer parece ser el peligro de la pérdida del objeto la situación de mayor eficacia (para generar angustia)" (Inhibición, síntoma y angustia, 1925). Lo que lleva a Levinton a plantear: “La hipótesis de la importancia fundamental de la condición del temor a la pérdida del amor de parte del objeto en la mujer merece la misma consideración, como factor de un superyó de género, tan crucial y determinante como la amenaza de castración en el varoncito”.






7.- Confianza
* Qué tanto influye la confianza en las parejas donde existen rasgos celotìpicos.

Para entender la relevancia de la confianza debemos empezar por observar como se da el deterioro de esta en las parejas celotipicas. A continuación se presentan aspectos importantes que se dan a lo largo de la relación de pareja donde interviene ampliamente la confianza.

El ciclo vital de la pareja.

De manera muy general podríamos decir que una pareja atraviesa por los siguientes pasos:.Encuentro..Elección..Idealización..Simbiosis..Desidealización..Ruptura de la simbiosis (conflicto)
. Reacomodo dinámico
La pareja es un pequeño sistema tienen una organización dinámica que constantemente sufre alteraciones, desmantelamientos y reestructuraciones que se repiten una y otra vez.


*La Idealización.

Cuando el niño logra resolver la problemática de sus primeras etapas de desarrollo, existe la posibilidad de que se abra un espacio para que alguien más lo ocupe aparte de sus padres. Es entonces cuando se forman las nociones de una pareja, real o imaginaria. Esto va dejando un prototipo de pareja que surge de lo que haya tomado de bueno o malo de los padres.El impulso que sentimos para buscar una pareja proviene de nuestro interior; el estimulo llega de fuera pero despierta la pulsión que ya esta moldeada con base en un prototipo que se ha gestado en nuestra infancia.

La Simbiosis.

En un intento por hacer que la fase de idealización perdure, la pareja entra en una etapa parecida a la de la simbiosis que se desarrolla en los primero años de vida entre la madre y el bebé, la pareja se distancia del mundo y aparta todo lo malo, que se proyecta y se coloca en nuestro mundo exterior.
Si lo pensamos bien, veremos que uno de los propósitos de la "Luna de Miel" es conseguir que se establezca esta fase simbiótica.

Desidealización o ruptura de la simbiosis.

El temor que pueden sentir algunos de los miembros de la pareja de ser absorbido o devorado por el otro, de que se apropie de todas las cosas de nuestro cajón sin retribuir nada a cambio, es un factor más que rompe la simbiosis. Este miedo que puede tener origen en los padres que ejercieron un control excesivo sobre sus hijos, que los sometieron a una relación cuasi-simbiótica a la cual el individuo teme entrar con su pareja.

La ruptura de la simbiosis.

La simbiosis se presenta como un periodo breve del cual la pareja entra y sale incesantemente, de manera normal y saludable.
Cuando se habla de patología simbiótica de una pareja, es que sus integrantes se muestran incapaces de romper los vínculos de la simbiosis, con las consecuencias que esto puede acarrear.

El amor: ¿fin o medio?

Santo Tomas de Aquino dijo que el amor no solo se encuentra en todos los poderes del alma, si no también en todas las partes del cuerpo. La imagen del amor aparece incluso en el lenguaje de la ciencia. Todos los grandes poemas de amor son siempre contemporáneos y afines a nosotros. Y sin embargo, tenemos la sensación de que cada amor es único e irrepetible; un mundo en si mismo, incomparable, sin barreras en el tiempo y en el espacio.




¿Amor = Deseo?

San Agustín en sus confesiones dijo: - "Pero no solamente pienso en la medida del amor de mente a mente que da brillantes vínculos a la amistad; si no en toda aquella lodosa concupiscencia de la carne y los ardores de la juventud, lo cual nubla y sobrecoge mi corazón, de tal forma que no puedo diferenciar entre el claro brillo del amor y la niebla del deseo sexual".
Algunos piensan que la diferencia estriba en el predominio de motivos egoístas para el deseo, y altruistas para el amor. A veces se llama "amor de deseo" al amor sexual. En contraste, se dice que el amor de amistad, por importar más el bien del otro que el propio, demanda menos y es altruista.

Justificación de hipótesis

La hipótesis general surge en base al fenómeno a estudiar, el cual es: cómo influye la resolución del complejo de Edipo para una futura situación celotípica.

Los tipos de hipótesis que se utilizarán son: en primer lugar, la de investigación o general, ya que responde de forma amplia y genérica a las dudas presentadas en la formulación del problema. En segundo lugar, utilizaremos la hipótesis causal, ya que propone los factores que intervienen en el estudio de la celotipia.

Los tipos de variable que se van a incluir son: la variable discreta, ya que establece categorías con el estudio celotípico que no son cuantitativos, lo que nos permite describir el contenido de estas categorías. Posteriormente la variable individual, la cual nos da pauta en las características o propiedades que tipifican a estos individuos como celotípicos, y en el cual puede variar desde la contextual, comparativa o relacional, dependiendo de la situación en la que se encuentre el sujeto celotípico.

Hipótesis a manejar en el proyecto

Hipótesis general

Si una persona adulta joven (20 o 40 años), tiene rasgos celotípicos, entonces tendrá problemas en una relación interpersonal.


Si una persona no resolvió de manera “normal” su complejo edípico, entonces se esperará en su relación de pareja características celotípicas.

Hipótesis nula

Si una persona adulta joven (20 o 40 años), tiene rasgos celotípicos, tal vez no presente problemas en las relaciones interpersonales.

Si una persona resolvió de manera “normal” su complejo edípico, entonces se esperará en sus relaciónes interpersonales que no haya características celotípicas.

Hipótesis alternativa

Si una persona adulta joven (20 a 40 años) tiene rasgos celotípicos, entonces tenderá a desarrollar una esquizofrenia.

Si una persona presenta patrones genéticos celotípicos, tal vez desencadene estos patrones en su relación de pareja.


Instrumentos de medición

· Test celotípico
· Historial clínico
· Proyección cinematográfica
· Cuestionario

Población

De edad: adulto joven de 20 a 40 años.
Lugar: Municipio de Cuautitlán
Muestra: Diez personas
Sujeto: Persona adulto joven de 20 a 40 años.

Implementación del experimento

Por medio del instrumento de medición, identificaremos la personalidad celotípica de nuestra muestra, aplicando en primer término el historial clínico a cada uno de los sujetos muestra para que posteriormente se proyecte la cinta cinematográfica. De manera complementaria y final se aplicará el test celotípico.

El método de investigación que utilizaremos será el no experimental, ya que estudiaremos la celotipia y sus características en su medio natural por medio del historial clínico.

Con este trabajo no pretendemos relacionar no alterar las variables, únicamente, como se ha descrito anteriormente, buscamos analizar el proceso de cómo surge la celotipia y así darle un seguimiento analítico en sus relaciones interpersonales.




Procedimiento

Aplicación de test celotípico

El objetivo principal de la aplicación del test celotípico, es obtener datos relevantes y característicos sobre conductas de celotipia para identificarlos como candidatos a un seguimiento y a su vez iniciar con ellos el proceso a seguir, es decir, la aplicación de un historial clínico, la proyección cinematográfica y finalmente la aplicación de un cuestionario con base en la película en comparativa a cómo son ellos en su vida diaria.

El test celotípico será aplicado por Sandra, dando previamente las instrucciones sobre cómo contestarlo, estableciendo de igual manera el objetivo del test.

Se les dará un tiempo de 30 minutos para contestar el test y se les hará saber que sus resultados serán confidenciales y sólo llamaremos a las personas que hayamos analizado con un perfil celotípico.

Aplicación de historia clínica

En la historia clínica se describe de manera profunda la problemática que manifiesta el paciente acerca de éste tema. Se establece el motivo de consulta y su repercusión en las diferentes esferas de la vida, tales como: la familiar, la laboral, la emocional, la sexual, cognitiva, física (somático), interpersonal y conductual.
La historia clínica se aplicará dividiendo las áreas antes mencionadas, es decir, Tania aplicará las primeras cuatro y posteriormente Sandra aplicará las últimas cuatro. En el momento en que Tania pregunte y ahonde en la problemática que el paciente refiera, Sandra registrará datos obtenidos, y viceversa, cuando Sandra haga lo mismo, Tania registrará.

La duración de este proceso será de 3 sesiones que comprenden una hora cada día.

Aplicación de cuestionario

En el cuestionario, se va a comprobar el rasgo celotípico o rasgos que la persona presente, ya que establecerá una proyección con el personaje celoso de la cinta y justamente en eso se basarán las preguntas del cuestionario.

La aplicación del cuestionario la llevará a cabo Tania, dando previamente las instrucciones de cómo contestarlo, con un contenido de 10 preguntas relacionadas con la película y con su experiencia personal.

La duración del cuestionario será de 30 minutos.

Análisis de datos

Los datos que obtendremos sobre la persona en relación a sus conductas celotípicas serán arrojados y cotejados por los mismos instrumentos de medición a lo largo del procedimiento.

Lo que obtendremos de manera significativa en base a estos datos será el punto exacto donde se vincula el complejo de edipo con su celotipia actual, donde el instrumento clave será la historia clínica.












LA RAÍZ PSICOANALÍTICA DE LA CELOTIPIA

CUESTIONARIO
Proyección Cinematográfica

1.- ¿Qué significado tiene para ti la película?
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

2.- ¿Te sientes identificado con el personaje?

Si No

3.- ¿Qué situaciones de las que se presentaron en la película has vivido tú?
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

4.- ¿Qué problemas tienes para relacionarte con los demás por esta conducta?
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

5.- ¿Presentas en tus relaciones de pareja este tipo de conductas?

SI No

6.- ¿Crees que estas conductas te lleguen a afectar de manera significativa?

SI No

7.- ¿A qué crees que se deban estas conductas que tienes?
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

8.- ¿Te gustaría que tu pareja fuera la que tuviera esas conductas contigo?

SI No

9.- ¿Consideras que estas conductas puedan tener solución?

SI No


TEST PARA LA MEDICIÓN DE LA CELOTÍPIA

Si él/ella recibe una llamada de alguien que no conoces, ¿intentas saber al acto de quién se trata?

Sí Bastante Regular Poco No

Cuando estáis en grupo, ¿te dedicas a observar sus movimientos?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Te irrita que la gente sea excesivamente amable con él/ella?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Crees que una verdadera amistad es imposible entre un hombre y una mujer?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Has pensado alguna vez que no eres lo suficientemente buen@ para él/ella?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Crees que en una relación, tarde o temprano, es inevitable la infidelidad?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Crees que si tu pareja te dejara, encontraría rápidamente a alguien que te sustituyera?

Sí Bastante Regular Poco No

Si un día se viste especialmente bien para salir, ¿piensas que es para impresionar a alguien?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Te consideras únic@ e irrepetible?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Crees que él/ella es incapaz de resistir las tentaciones?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Te pone nervios@ ver que mira insistentemente a otra persona?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Se te ha ocurrido la idea de seguirle o revisar sus facturas de teléfono para ver los números donde ha estado llamando?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Te molesta que salga alguna noche por ahí con sus amig@s?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Has pensado alguna vez "esa persona me l@ quiere robar"?

Sí Bastante Regular Poco No

¿A menudo deseas parecerte a alguien a quien que él/ella admira?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Te angustia separarte de él/ella durante cortos períodos?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Piensas que aunque él/ella te quiera mucho, eso no excluye una eventual traición?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Te molesta que sea afectuos@ con otra persona?

Sí Bastante Regular Poco No

En tu opinión, ¿Otelo es un personaje pasado de moda?

Sí Bastante Regular Poco No

¿Te fías de él/ella?

Sí Bastante Regular Poco No












2 comentarios:

Blanca Iris dijo...

me interesa conocer el nombre de la pelicula, y si se conoce de medicamentos afines para controlar y/o ayudar el celotipico. prisma_ma@hotmail.com

Blanca Iris dijo...

me interesa conocer el nombre de la pelicula, y/o meicamento de tratamiento